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| Grimpow, Rafael Ábalos |
TÍTULO. GRIMPOW, DE LA SERIE CRÓNICAS DE LA PREHISTORIA
AUTORA.
RAFAEL ÁBALOS
EDITORIAL. MONTENA
COLECCIÓN.
SERIE INFINITA
NÚMERO DE PÁGINAS. 551
ISBN. 84-8441-276-8
Ahora que hemos recibido la mala noticia de que
Umberto Eco ha fallecido, es el momento de hacer una reseña de una obra que, en
cierta medida, recuerda a su novela más conocida por el gran público, El nombre de la rosa.
No seré yo el que me atreva a hacer un análisis de tan
insigne escrito. Eso lo dejo a otros escritores, más sabios que yo, capaces de
diseccionar la literatura y filosofía que destilan sus páginas con virtud de
cirujano experto. Sé que Rafael Ábalos, de conocer estas líneas que brotan de
mi teclado, estaría en disposición de preguntarme por qué me atrevo a hacerlo
con su aplaudida Grimpow, pero como
única excusa podría esgrimir, dado el caso, que la ignorancia es muy atrevida,
y que como buen ser humano comparto muchos de sus pecados, como es ver con más
confianza una obra juvenil que una adulta, aunque tampoco es que el papel de
cirujano en el juego de mesa Operación
con el que pasé tardes infantiles me fuera más propicio.
Grimpow no es una obra menor, eso está claro. De 2006,
catapultó a la fama al autor que ahora menciono, aprovechando la información
que aparece en el libro reseñado sobre él para presentarlo. En ella es él
mismo, de modo original, el que se presenta al lector en primera persona, tal y
como reza a continuación:
<<Nací en Archidona (Málaga) en octubre de 1956,
y soy el tercero de ocho hermanos. Mi infancia, como la de Tom Sawyer, estuvo
rodeada de sueños y de aventuras, amigos y naturaleza, cabañas, pesca en ríos y
lagunas, fuegos nocturnos, amaneceres prodigiosos. Fui un buen lector durante
la adolescencia, y me apasioné con los clásicos de la literatura juvenil como
Twain, Kipling, Stevenson, Swift, Poe…Quizá por eso me encanta escribir novelas
de aventuras. Aunque soy abogado de profesión, hace unos años descubrí
casualmente que podía inventar historias, y fue entonces cuando comencé mi
relación con la literatura, resultando una experiencia tan
<<mágica>> como inesperada. Publiqué en el sello debate dos
novelas: Bufo Soñador y El visitante del laberinto. Y después
llegó Grimpow, una novela que ya me
ha dado muchas más alegrías de las que yo podía imaginar >>.