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viernes, 15 de enero de 2016

Crítica literaria: “Nostromo”, de Joseph Conrad


TÍTULO: Nostromo
AUTOR: Joseph Conrad
EDITORIAL: Alianza Editorial
PÁGINAS: 560
ISBN: 9788420662473

Reseña de Nostromo, Joseph Conrad.
Los Libros del Replicante.

Hace no mucho volví a leer esta novela de Joseph Conrad que fue publicada en 1904, pero que oculta temática universal sobre la moralidad del ser humano. De ahí que sea considerado uno de los grandes escritores de la Literatura Universal.

viernes, 4 de abril de 2014

Crítica literaria: El Quijote.

Don Quijote, por Picasso.
Como entramos en el mes del libro, este primer viernes vamos a honrar a Cervantes y El Quijote. Muchos os preguntaréis a qué se debe que se dedique una fecha a este autor y a dicha obra. Espero que con esta reseña entréis en el mundo cervantino y os acertéis a comprobar el valor tanto literario como humano que posee.

He de reconocer que El Quijote es una de mis obras preferidas, así que la he leído y releído gran cantidad de veces, aunque siempre descubro algo nuevo.
Todo el mundo cree saber algo sobre el Caballero de la Triste Figura (como apoda Sancho a don Quijote), pero ¿cuántos han leído y asimilado realmente esta obra de nuestro Siglo de Oro? Tengo la firme convicción de que la sociedad mejoraría si se acercará sinceramente a esta obra y aprendiera de ella. Pero comencemos.
Cervantes vive a caballo de los siglos XVI  y XVII, es decir va a ser influido tanto por el Renacimiento (nace reinando Carlos I, abierto al Renacimiento) como por el Barroco (muere reinando Felipe IV, con España cerrada y sufriendo la pesada influencia de la Contrarreforma). El Quijote asimila las dos corrientes (por un lado, la claridad, el equilibrio y el talante positivo del Renacimiento; por otro lado, la presentación de la temática renacentista exagerada, retorcida y parodiada, producto del fracaso nacional).
Respecto a su vida, a pesar de que se sabe bastante poco de la primera época (en la que es posible que estudiara con López de Hoyos) resulta interesante su biografía para entender no sólo El Quijote, sino toda la obra cervantina.
Entre los acontecimientos vitales del autor, destacan los siguientes: en 1569 viaja a Italia y participa en campañas militares con don Juan de Austria; en la Batalla de Lepanto (1571) es herido en la mano izquierda, pero continua luchando hasta 1575; cuando está volviendo a España, cae prisionero, con lo que sufre cinco años de cautiverio en Argel, pues nadie paga el rescate (aquí sufrirá muchas experiencias que plasmará en sus obras posteriores); tras el rescate por parte de los frailes trinitarios, regresa a España y se instala  en Madrid, esperando  inútilmente obtener recompensa por sus servicios, incluso se le deniega un empleo en las Indias;  mientras espera piensa ganarse la vida escribiendo (publica la primera parte de la novela pastoril La Galatea y algunas obras teatrales, pero fracasa, lo que lo lleva a tener continuos problemas económicos); recorrió Andalucía y la Mancha como comisario de abastos (buscar alimentos para el ejército) y, luego, como recaudador de impuestos (los problemas económicos continúan y es encarcelado en Sevilla por asuntos oscuros sobre la recaudación de impuestos); no se sabe nada más de él hasta la publicación de la primera parte del Quijote en 1605, obra con la que obtiene gran éxito, pero continúan los problemas económicos; a partir de la publicación de la primera mitad del Quijote, Cervantes obtiene renombre literario, participa en los círculos literarios y sus obras se publican con cierta velocidad (en 1613, las Novelas Ejemplares; en 1614, Viaje al Parnaso; en 1615, la segunda parte del Quijote; en 1616, los Trabajos de Persiles y Segismunda, ya habiendo muerto el 23 de abril); sin embargo, muere pobre, tanto que la cofradía a la que pertenecía tendrá que costear su entierro.
Como puede comprobarse, fue literato y soldado, a la manera renacentista.
Don Quijote es considerada su obra maestra. Se compone por dos partes separadas por diez años, entre los que aparece un Quijote apócrifo.
La PRIMERA PARTE aparece en Madrid en 1605 (algunos creen que ya había aparecido manuscrita, como se indica en El Ballet de las Palabras) con el título el Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Se compone por una dedicatoria al Duque de Béjar, un prólogo, unos poemas burlescos y cincuenta y dos capítulos organizados en cuatro partes.
La SEGUNDA PARTE aparece en Madrid en 1615 con el título Ingenioso Caballero don Quijote de la Mancha, dedicada al conde de Lemos. Se compone por dos prólogos y por setenta y cuatro capítulos.

Un año antes (1614) se había publicado el Quijote de Avellaneda, estimulando la publicación de la segunda parte cervantina.
A pesar de que el conocimiento popular considera El Quijote como una obra cómica, es mucho más. Es una obra que puede recibir dos lecturas: una superficial  y otra profunda, así como muy rica. Ha de recordarse que Cervantes está intentando hacerse un hueco en el mundo cerrado de los círculos literarios madrileños sin mucho éxito. A diferencia de otros autores, no tiene <<padrinos>> que le abran las puertas. Sin embargo, el es bueno y quiere demostrarlo en esta obra, que es un compendio de los géneros narrativos del momento junto la inclusión de poesía. De manera que El Quijote, además de ser considerada una de las obras más divertidas, reúne parte de la literatura española anterior, europea y clásica con alusiones mitológicas. Y a esto se suma que es una obra profunda. Así, Dostoievski dirá de ella: <<la ironía más amarga que pueda expresar un hombre>>.
Y así se cumple el ideal renacentista de enseñar deleitando; es decir, Cervantes va analizar la sociedad decadente de su época pero no emplea un tono moralista. El humor es una mejor manera de que el lector reflexione sobre la crítica que recibe. Eso sí, esto complica la interpretación. De ahí que algunos se quedaran en la lectura superficial de lo cómico.

lunes, 25 de marzo de 2013

Crítica literaria: La metamorfosis

La Metamorfosis.
Franz Kafka.
Clásico. Varias editoriales. 

«Al despertar una mañana Gregor Samsa, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama transformado en un monstruoso insecto». 

Con este comienzo desconcertante y directo quedé atrapada en esta historia que cuenta más de lo que dice. Es una de las grandes obras universales del siglo XX, cargada de una simbología que aún hoy sigue siendo motivo de estudio. Kafka no necesitó inventar un mundo nuevo, ni crear seres de fantasía inconcebibles; sólo con una historia más bien corta, de apenas unas sesenta y cinco páginas, da luz a una metáfora con la propia vida en la que el conformismo y las miserias familiares son la música de fondo durante toda la obra. 
Franz Kafka, abogado y escritor judío checo, vivió siempre marcado por sus raíces de la Europa del Este en el marco de la Primera Guerra Mundial, época en la que escribió el libro, algo que queda reflejado en su tono narrativo desasosegado y pesimista que deja entrever, también, alguna pincelada de la inseguridad y la transigencia que siempre se le atribuyó a su persona («Una de las formas de seducción del mal más efectivas es la incitación a la lucha.» F.Kafka)

jueves, 7 de marzo de 2013

Crítica literaria: Libro de entretenimiento de la pícara Justina

Libro de entretenimiento de la pícara Justina

Francisco López de Úbeda. 
Editorial Cátedra. Colección Letras Hispánicas.
Edición de David Mañero Lozano. 


Si en la magnífica introducción de nuestra propuesta de hoy se nos explican las dudas relativas a la autoría del Libro de entretenimiento de la pícara Justina, de Francisco López de Úbeda —Cátedra / Letras Hispánicas—, la autoría que no deja lugar a dudas es precisamente la del estudio previo a cargo de David Mañero Lozano. 

Allí podrán nuestros lectores ponerse al corriente no sólo de lo que se refiere al título de hoy, sino de la relación que tiene con otras obras célebres de nuestra picaresca, como con El Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, libro al que parodia nuestra pícara Justina y que tuvo un éxito de ventas que supuso una auténtica contrarreloj editorial para tener a tiempo a nuestra protagonista como alternativa para los que se hubieran quedado con ganas de más después de leer El Guzmán de Alfarache

Tan relacionados están ambos libros que hay otro, mencionado por David Mañero Lozano, que relata la boda entre Guzmán y Justina, lo que supone un antecedente jocoso de Tómbola, Sálvame y de más programas del corazón. 

Sin embargo, quienes acometan una lectura profunda del libro, siguiendo las notas y apoyos que aporta esta edición, descubrirán que se trata de una novela con abundantes referencias eruditas tanto religiosas, como mitológicas o históricas. Cierto es que muchas veces en el tono burlesco y satírico propio del género. 

Reparen en que para hacer burla de algo, o de alguien, primero hay que conocer el objeto de la burla. En las notas se nos va explicando, caso por caso, de dónde viene la mofa. Es especialmente agradable encontrar las bromas por uno mismo y confirmar que se ha acertado en la interpretación. 

No podemos terminar esta reseña sin añadir unas líneas a las muchas que escribe nuestra protagonista sobre ella misma. Una mujer curtida en muchas lides, ya desde sus antepasados, auténticos buscavidas la mayoría, y de los que se va contando sus historias. Una fémina que fue muy bella en su juventud, morena y de ojos azules —ojizarca—, alegre, dicharachera y con una virtud, la de no parar de hablar, que por un lado, entretiene; por otro, puede cansar convirtiendo la misma virtud en defecto. Lo bueno de un libro es que uno puede parar, pasar a otra tarea y volver a estas historias que, como son muchas, se hacen amenas. 

El aspecto formal nos lleva a un libro de falso bolsillo ya que el tamaño impide el acto literal de meter el libro en el mismo. Aun así es ligero, manejable, entretenido y erudito. Especialmente indicado para quienes quieran volver a la picaresca de la mano de un libro que no suponga releer El Lazarillo o El Buscón, de Quevedo. Por ser de protagonista femenina se asocia también a La Celestina, de Francisco de Rojas y a La Lozana Andaluza, de Francisco Delicado. En la cubierta un grabado típico de la época, uvas, copas, naipes, dados y un sinfín de iconos sirven de orla a unas embarcaciones en las que los músicos amenizan la estancia en La nave de la vida

Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado, Doctor en Lengua y Literatura.

Clasificación: 4 estrellas 
Para una lectura: satírica y exigente. 
Replicante identificado: el Doctor Adolfo Caparrós.