viernes, 4 de marzo de 2016

Crítica literaria: Hermano lobo de Michelle Paver

Hermano oso, Michelle Paver
TÍTULO. HERMANO LOBO, DE LA SERIE CRÓNICAS DE LA PREHISTORIA
AUTORA. MICHELLE PAVER
EDITORIAL. SALAMANDRA
NÚMERO DE PÁGINAS. 222
ISBN. 84-7888-933-7

Tengo una amiga a la que le fascina la simbología relacionada con los espejos, fundamentalmente lo relacionado con Alicia y el país de las maravillas. He de reconocer que a mí también me interesa, como escritor aficionado, lo referente a las buenas y malas copias, los reflejos, destellos, imágenes que se parecen más o menos cual copias en la superficie del agua, o simbiosis perfectas faltas de talento como dos gotas de agua.

Leer Hermano Lobo de Michelle Paver es, de entrada, imaginar, aunque sólo sea durante un segundo, el universo creado por Jean M. Auel y su serie de libros Hijos de la tierra. Realmente, es lo que tiene movernos en el mundo de la Prehistoria, y transitar un tema que, como en el fondo ocurre con todos los asuntos, tenemos tratado en miles de situaciones.


¿Dónde está, por tanto, la originalidad? Vaya por delante que los libros se parecen sobre todo en el envoltorio en el que se mueven los personajes, un tiempo de la historia del ser humano que llama mucho la atención, época de supervivencia para nuestros antepasados, lejos del afán protagonista que tenemos en el orbe hoy día, villanos con nombre que hacemos y deshacemos a nuestro antojo. Dos mujeres escritoras, amantes de este periodo, investigadoras en grado sumo y detallistas en ciertos aspectos, como demuestran los agradecimientos que las dos tienen en las páginas de sus libros, donde se enumeran los diversos eruditos que las han guiado en el arduo mundo de la verosimilitud en el campo de la ficción.

¿Dónde está entonces, repito, la originalidad? La serie Hijos de la tierra es un libro adulto, para adultos, por lo que la trama inventada por la autora en el momento en el que los neandertales afrontaban su destrucción y surgían los sapiens se ve envuelta en la recreación absoluta de un periodo concreto, con sus glaciaciones, y sus descripciones pormenorizadas de, por ejemplo, un apareamiento entre rinocerontes lanudos, desarrollado a lo largo de varias páginas, por poner un ejemplo pintoresco. M. Paver, en cambio, ha querido con su obra acercar ese mismo universo, en un estado posterior histórico, ya con los sapiens como únicos protagonistas, a los más pequeños, así que ha simplificado las descripciones y ha potenciado los elementos narrativos, tomándose además ciertas licencias para ganar en interés y suspense. Torak, el niño protagonista, es el elegido para acabar con un oso sanguinario que asola el bosque sin contemplaciones, creado de un modo misterioso con la única pretensión de destruir, sin relación ninguna con el instinto de supervivencia. Es el símbolo de la maldad, contra la que únicamente el elegido por la profecía puede hacer algo. Torak, cuyo padre lo crió aislado del resto de clanes, muere a manos del oso, y al ser apresado por el Clan del Cuervo descubre que es el único ser que puede librar al bosque de criatura tan dañina. Con su inseparable Lobo, y Renn, la muchacha arquera del Clan de los Cuervos, se embarcará en una aventura singular camino de la Montaña del Espíritu del Mundo, lugar donde deberá depositar tres objetos que ha de encontrar en su peregrinaje, ruta iniciática como tantas veces se ha visto en la literatura, paso previo para alzarse con la victoria en una misión tan peligrosa.

Por tanto, la serie de M. Paver titulada Crónicas de la Prehistoria se inicia con este título, Hermano Lobo, donde la autora, como mejor registro logrado, sabe encontrar el equilibrio entre la fantasía infantil, la narración llevadera para niños de entre diez y catorce años, y el aroma de una época remota con las suficientes pinceladas para degustarlo, sin aburrir ni renunciar a la verosimilitud, y el eterno reflejo de nuestro pasado. Particularmente logrados están, sin duda, los pasajes en los que el narrador adquiere la conciencia del fiel Lobo, animal que, movido por los instintos, cuenta sus preocupaciones tal y como podría hacerlo en realidad un animal de sus características.
En cuanto a su autora podemos decir de ella que Michelle Paver nació en Malawi, África. Sus padres se trasladaron a Inglaterra cuando ella tenía tres años. Estudió Bioquímica en la Universidad de Oxford y es abogada, profesión que ejerció durante trece años, antes de dedicarse exclusivamente a la literatura.

REPLICANTE: Nemoroso de la Torre
TIPO DE LECTURA: infantil/ juvenil, histórica con dotes fantásticas, entretenida 

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